Etiqueta del ryokan, paso a paso

De la fila de zapatos en la entrada al último cuenco de arroz del desayuno: una guía tranquila para alojarte en una posada japonesa.
La llegada
En un ryokan, el registro suele ser a media tarde, y conviene llegar a la hora: muchas posadas sirven té verde y un dulce de temporada mientras explican la rutina de la casa, con los horarios de las comidas y de los baños. En la entrada, quítate los zapatos antes del suelo elevado y ponte las zapatillas que te ofrecen.
Zapatillas y tatami
- Las zapatillas son para los pasillos. Déjalas en la puerta antes de pisar el tatami de tu habitación.
- Junto al aseo suele haber otras zapatillas; úsalas solo allí.
- No arrastres el equipaje por el tatami; llévalo en brazos o déjalo en la zona de la entrada.
El yukata
En la habitación encontrarás una bata de algodón, el yukata, a veces con una chaqueta para los meses más frescos. Cruza el lado izquierdo sobre el derecho; el derecho sobre el izquierdo se reserva para vestir a los difuntos. Llevar el yukata a la cena, a los baños y por la posada es de lo más normal.
El baño
- Lávate y aclárate bien en las duchas, sentado, antes de entrar en el agua.
- No uses bañador, y no metas la toallita en el agua; mucha gente la apoya sobre la cabeza.
- Recógete el pelo largo y mantén el agua limpia.
- Algunos baños compartidos restringen los tatuajes visibles. Si es tu caso, pregunta con antelación o elige una habitación con baño privado.
Las comidas y la hora de dormir
La cena suele ser un kaiseki de varios platos servido a una hora fija, en tu habitación o en un comedor privado. Avisa de alergias y necesidades alimentarias al reservar, porque los menús se planifican con antelación. Mientras cenas, el personal puede extender los futones en tu habitación. El desayuno es temprano y, normalmente, al estilo japonés.
Propinas y salida
En Japón no se espera propina. La salida suele ser a media mañana, así que pregunta los horarios al llegar, y deja la habitación ordenada, con el yukata doblado.